Preparando rica cerveza
un poco de nuestra historia
Nacimos como un pequeño rincón de barrio con una idea sencilla: ofrecer comida simple y honesta, acompañada de una cuidada selección de cervezas de diferentes partes del mundo. Nuestra inspiración inicial fue emular la esencia del clásico pub británico de barrio; ese refugio acogedor, sin pretensiones, al que simplemente sales a tomar una buena cerveza. y comer ese plato reconfortante o pecaminoso subido un poco de calorías pero que da alegría.
Con el tiempo hemos crecido y los caminos nos llevaron a la terraza de un edificio, pero nuestra filosofía sigue intacta. Nos alejamos de las etiquetas elitistas y de la exclusividad que a menudo se asocia con los rooftops. Aquí, la altura no cambia nuestra esencia: seguimos manteniendo el espíritu de barrio de nuestros inicios. Queremos ser ese lugar de encuentro cotidiano para reír con amigos, compartir con la familia o desconectar con los compañeros de trabajo.
Durante todo este trayecto, de aprendizaje constante la idea de convertirnos en una microcervecería que despacha su propio producto, tal como un verdadero pub, siempre rondó nuestra cabeza por años. Hemos ido coqueteando con la elaboración casera de cerveza, haciendo probar nuestros experimentos a los allegados, hasta que llegó un día que dejamos de soñar y nos pusimos manos a la obra. Tras meses de arduo trabajo, hemos hecho realidad el sueño. Construimos nuestra mini planta cervecera y transformamos nuestra terraza en un auténtico taproom. Amamos la cerveza y, hoy más que nunca, nos enorgullece servirte en tu mesa nuestra propia versión de la bebida que nos unió desde el primer día.
Ven a probarla y disfruta de un ambiente único en las alturas de Quito.



